El aseo de un gato

bañar a un gatoEstamos acostumbrados a ver en todos los sitios que los gatos tienen la facultad de asearse a sí mismos, sin necesidad de nadie que los lave, pero esto es falso. Y es que, si convivimos una mascota gatuna, habrá momentos en los que necesitará un baño y deberemos acostumbrarle a ello.

¿Cómo bañar a un gato?

Para conseguir que un gato se preste a dejarse lavar y a que los dueños podamos mantener su higiene a raya, se debe tener muchísima paciencia y enseñarle poco a poco. Al igual que ocurre con los perros, que adiestramos a través de órdenes ligadas a un refuerzo positivo, tendremos que aplicar la misma técnica con nuestro gatito.

Tenemos que encontrar aquello por lo que nuestro gato estaría dispuesto a hacernos caso y usarlo en nuestro favor. Puede ser un juguete, comida o un tazón de agua fresca extra.

Los pasos para bañar a un gato

Una vez conseguimos que nos haga caso, tendremos que acostumbrarle a la idea de que el baño es algo positivo de manera gradual. Fíjate en esta progresión:

  1. Deja que tu gato se acostumbre al entorno del baño. Si nuestra mascota no está habituada a entrar en nuestro aseo, será más difícil que entre por su propio pie. Si tiene ciertas reservas y algo de miedo, será complicado que se encuentre con una actitud receptiva para un buen baño, así que, lo primero que debes conseguir es que sienta atraído a entrar en el baño colocando alguna cosa que le gusta. Quizás ponerle la comida allí sea una buena opción.
  2. ¿Cómo hacemos para que entre en la bañera? El siguiente paso podría ser el colocar una lata de su comida en la bañera, de esta manera estaremos premiando su conducta y habituándolo a este espacio desconocido para él. Colocarle una lata de comida semanal en la bañera, puede ser crucial hasta que veamos que se acostumbra a ello y entra y sale de este espacio con total libertad.
  3. Poca agua. Si nuestro gato ha pasado las dos primeras fases, está preparado para encontrarse un poco de agua en la bañera en el momento que vaya a por su lata de comida. Requerirá de tiempo y tiempo hasta que logre hacerlo sin miedo.
  4. Interacción con el agua. Cuando ya se encuentre cómodo en el agua y comiéndose su lata de comida tranquilamente, podemos empezar acicalarlo con un cepillo húmedo. Al principio la cabeza y poco a poco, el resto del cuerpo. No debemos forzar la situación en ningún momento.

¿Cómo haces tú para bañar a un gato? ¿Tienes algún truco?

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